Las crisis de pareja no son necesariamente motivo de ruptura, son situaciones que se producen dentro del vínculo afectivo con otra persona, y son totalmente normales dentro de la evolución del vínculo amoroso. Si empezamos a ver esa misma crisis como una señal de que algo no va bien y de que es momento de ponernos a solventar aquello que se haya desajustado dentro de la pareja, al final podremos conseguir una nueva etapa en nuestra relación sentimental que nos llevará a vivir en plenitud el amor y la vida en general.

Es en este punto donde pedir ayuda a un terapeuta de pareja puede ser lo más adecuado. Un profesional puede hacer una importante contribución en ese momento difícil: a) ayuda a encontrar lo que ya no funciona como antes y que ha pasado en nuestra pareja para que ya no funcione como antes, b) aporta herramientas, técnicas y recursos adecuados para afrontar las necesidades actuales que tenemos de una manera más constructiva; c) nos permite recordar por qué nos enamoramos y por qué amamos a esa persona con la que llevamos conviviendo un tiempo; d) nos ayuda a ser justos con el otro y con nosotros mismos; e) contribuye, en suma, a construir una nueva versión del vínculo donde ambos miembros sean capaces de demostrarse el amor que se tienen y aprendan a ver los obstáculos como oportunidades de crecimiento y de dar más solidez a su relación, de demostrarse el afecto todos los días… para así de esta manera construir una relación solida, sana y de larga duración…



Publicado: 15 de Diciembre de 2017